F. Juvenil
18/03/2008
UNA DIABLURA DEL LOBO
La divisional Reserva del Lobo sumó esta mañana su tercer triunfo en el certamen al derrotar por <b>1 a 0 a Independiente.</b>
El único gol del partido lo convirtió Héctor Daniel Romero, promediando la segunda etapa. Por otra parte, Santiago Gentiletti fue expulsado a los 47 minutos de la parte complementaria.
El partido se jugó en Villa Domínico, predio que el Rojo posee, y comenzó a las diez y media de la mañana. Hay que recordar que este partido se había suspendido el sábado pasado en cancha de Racing Club para preservar el estado del campo de juego.
El equipo, dirigido por Pablo César Fernández, formó con Fernando Monetti en el arco; Federico Quiroga, Abel Masuero, Santiago Gentiletti y Marcelo Cardozo en defensa; Franco Flores, Daniel Romero, Luciano Aued y Agustín Domenez ocuparon el sector medio; Pablo de Blasis se movió como mediapunta y como delantero neto estuvo Gabriel Martinena.
Con este triunfo, el Lobo ya suma 9 unidades en el presente año, producto de esta victoria y las obtenidas ante Central (3 a 1) y Argentinos (2 a 0) sobre 5 jugados. Los otros dos encuentros fueron derrotas, ante Tigre y Boca (ambos por uno a cero).
Por José Luis Arrien
El partido se jugó en Villa Domínico, predio que el Rojo posee, y comenzó a las diez y media de la mañana. Hay que recordar que este partido se había suspendido el sábado pasado en cancha de Racing Club para preservar el estado del campo de juego.
El equipo, dirigido por Pablo César Fernández, formó con Fernando Monetti en el arco; Federico Quiroga, Abel Masuero, Santiago Gentiletti y Marcelo Cardozo en defensa; Franco Flores, Daniel Romero, Luciano Aued y Agustín Domenez ocuparon el sector medio; Pablo de Blasis se movió como mediapunta y como delantero neto estuvo Gabriel Martinena.
Con este triunfo, el Lobo ya suma 9 unidades en el presente año, producto de esta victoria y las obtenidas ante Central (3 a 1) y Argentinos (2 a 0) sobre 5 jugados. Los otros dos encuentros fueron derrotas, ante Tigre y Boca (ambos por uno a cero).
Por José Luis Arrien